
Nos limpiamos los zapatos en el felpudo, llamamos al timbre y esperamos impacientemente a que el Sr.Nueva York nos abra sus puertas.
Bienvenido al Aeropuerto JFK, el aeropuerto más concurrido de Nueva York. Situado en el barrio de Queens y cuyas siglas proceden de John Fitzgerald Kennedy (trigésimo quinto presidente de EEUU).
A 24 minutos del destino más común, es decir Manhattan. El medio de transporte mas cómodo se antoja en Taxi (o en limousine si la cartera nos lo permite) que son 45$ y a precios mas reducidos el tren (AirTrain que conecta con el metro y tarda unos 45 minutos) y los autobuses (Airport Express Bus Service).
Si lo que buscáis es la comodidad y rapidez de un coche, pero con un precio asequible, lo recomendable es un Shuttle. Consiste en el transporte desde cualquiera de los tres aeropuertos (JFK, 19 dólares; LaGuardia, 13 dólares; Newark, 17 dólares) y viceversa en una furgoneta monovolumen hasta el punto que se elija de Manhattan. Puede llegar a transportar hasta 10 personas, que pueden bajar en el punto que quieran cuando quieran, ya que no es necesario que los pasajeros se conozcan o estén organizados entre sí.