No amigos, no hablamos de la empresa Apple de Steve Jobs y de sus famosos Ipod’s. Sino de Big Apple (“Gran Manzana” en español), que es el apodo con el que se le denomina cariñosamente a la ciudad de Nueva York.
Fue llamada así por primera vez en los años 20 por John J. Fitzgerald un cronista deportivo del New York Morning Telegraph, que firmaba una sección sobre las carreras de caballos en la ciudad. Dado que a los equinos les privan las manzanas, Fitzgerald titulo el reportaje “Alrededor de la Gran Manzana” (Around the Big Apple). Desde entonces algunos músicos de Jazz de los años 30 comenzaron a llamarla por el mismo nombre, y pronto empezó a ser conocida como tal.
¿Os imagináis que aquí en Madrid se magnificaran los apodos de periodistas deportivos? Efectivamente, viviríamos en “La ciudad Galáctica”.
